No llegué aquí por un plan.
Llegué por la vida.
Me formé en coaching, neurociencia, inteligencia emocional, PNL, mindfulness y reiki. Pero lo que más ha marcado mi forma de acompañar no han sido las formaciones: ha sido la vida.
Desde pequeña he sido la persona a la que los demás le cuentan cosas. Escuchaba, intentaba comprender y estar ahí. Hoy sé que ese era el camino.
Integro ciencia y espiritualidad práctica sin separar mente y conciencia, razón y sensibilidad. Si tuviera que resumir mi forma de acompañar en una palabra, diría que es abrazo.














